
Fue grande la emoción de los participantes porque desde el inicio se hizo práctico y divertido, los maestros aprendieron a enseñar en forma sencilla y con materiales concretos lo “difícil” que es la matemática. Algunos maestros sorprendidos por la técnica de enseñar las operaciones más difíciles en forma sencilla utilizando semillas, tapas de botellas, botellas plásticas, cajas de huevos, palitos y chapitas, causaron gran impacto en cada uno de ellos.
Como parte del evento, se proyectó videos de diferentes escuelas que han roto los paradigmas de la enseñanza tradicional y obsoleta, escuelas donde reina el respeto y la consideración para los que menos saben, con el compromiso de ayudarlo y sacarlo de sus dificultades y de esta manera avanzan todos. Fue interesante conocer como es el sistema educativo en Finlandia, por medio de los videos los participantes tomaron conciencia que la escuela no debe ser aversivo ni traumático y con el afán de hacer un “buen” trabajo a veces terminamos lastimando a los niños.
Como parte final, se hizo un conversatorio y las conclusiones del evento, realmente fue de gran ayuda en la tarea del maestro, lo que se pudo apreciar adicionalmente el compromiso de cada maestro en retornar a sus escuelas y hacer de su trabajo algo agradable para él y sus alumnos.
