Fue grande el recibimiento que caló el corazón de los visitantes, los anfitriones vestidos con su traje tradicional Asháninka desde la puerta de la institución llevaron de la mano a cada visita hasta el campo principal, como parte de esta bienvenida un grupo de alumnos entonaron el himno nacional de Canadá de tal manera que enterneció el corazón de los visitantes, luego recibieron frutos del lugar que endulzó el paladar y el corazón y ese mismo día manos a la obra comenzaron el trabajo.
La comunidad nativa de Marankiari se vio bendecida con la presencia de nuestros hermanos canadienses, ellos irradian alegría y mucho vigor al realizar el trabajo, mencionaron algunos pobladores de la comunidad; “…la meta es remodelar el internado y próximamente estará brindando un servicio de calidad y lo más importante un lugar acogedor y cómodo para nuestros estudiantes, para el siguiente año el internado estará ofertando sus servicios no solo para la comunidad de Marankiari y anexos sino para todo padre de familia que busca un lugar apacible y acogedor para formar en el temor de Dios a sus hijos…” fueron palabras de su Director el Lic. Fernando Ingaruca.